Lava el arroz
Pon tu taza de arroz en un colador y pásalo por agua fría hasta que salga transparente. Esto quita el exceso de almidón y evita que se pegue.
Sigue cada paso y logra el arroz perfecto — suelto, sabroso y sin pegarse.
Guía paso a paso
Pon tu taza de arroz en un colador y pásalo por agua fría hasta que salga transparente. Esto quita el exceso de almidón y evita que se pegue.
Calienta aceite o mantequilla. Cocina el arroz a fuego medio hasta que suene como "arenita". ¡Que se impregne de grasa sin quemarse!
Por 1 taza de arroz, 2 de agua (caliente preferiblemente). Añade sal, cebolla o ajo ahora. Es el momento del sabor.
Cuando burbujee fuerte, baja el fuego al mínimo absoluto y tapa la olla inmediatamente.
No destapes ni muevas por 15–18 minutos. Si lo mueves, rompes el grano y liberas almidón — ¡masa segura!
Cuando no haya agua, apaga el fuego. Tapa de nuevo y deja descansar 10 minutos. El vapor terminará el trabajo. 💨
Si sientes que el arroz se está pegando al fondo antes de tiempo, pon un comal debajo de la olla para disipar el calor suavemente. ¡Es un salvavidas!
Con técnica y paciencia, cada grano cuenta. 🍚